Abuelas y abuelos reconstruyen saberes y costumbres Muiscas en Suba

Lunes, 30 Marzo 2020 17:38

Recorrido por las historias de abuelos y abuelas Muiscas para entender la importancia de salvaguardar sus conocimientos tradicionales en la actualidad.

Abuela Muisca en su clase de tejido||| Abuela Muisca en su clase de tejido||| @castrovale12|||
1851

Son de talla mediana, pelo negro y lacio, ojos pequeños y nariz ancha.  Entre las estrechas y angostas calles de algunos barrios de la localidad de Suba aún se ven personas usando abrigos y mantas de algodón. Llevan puesto en sus cabezas lo que ellos denominan juraícas, lo que significa gorros de lana para nosotros. Además, encontramos personas de traje y corbata que hacen parte de la comunidad indígena Muisca de Suba, localidad que tiene una gran historia de este pueblo.

Dentro del Cabildo Muisca, localizado al frente a la plaza principal de Suba, se notan diferentes manifestaciones de esta cultura, desde avisos en Muysccubun, su lengua propia, pictografías, grandes telares y zonas como el “Hizca Sasia” donde se realizan las prácticas con medicina tradicional.

En el Cabildo todos los días se encuentran personas de la comunidad para realizar diversas actividades que tiene como objetivo conservar y mantener los saberes y costumbres tradicionales. Entre ellos, existe un promedio de 15 abuelos que participan activamente en dichos encuentros.

Tejiendo re existencia

Durante toda la historia de las diferentes culturas indígenas de Colombia el tejido es de las principales prácticas ancestrales que ha perdurado. Para el sabedor y abuelo Muisca David Niviayo, el tejido significa pensamiento, ya que han encontrado en este arte la manera de contar y salvaguardar su historia en un lenguaje universal.

Según Neftalí Caita vicegobernador del Cabildo Muisca De Suba en el año 1997, la técnica tradicional de tejido es el telar a mano, la cual ha ayudado a suplir algunas necesidades vitales como la vestimenta.  Dicha expresión se ha transmitido entre generaciones y da cuenta de la visión del universo de cada pueblo.

Para el sabedor David, el tejido como tradición y cultura no podría desaparecer, ya que “Al contrario se sigue rescatando e innovando”. Por eso “Es importante que se les refuerce y enseñe a nuestros abuelos la importancia del tejido. Ellos son los que ayudan a conservar estos conocimientos, los cuales se les ha transmitido desde que eran niños”. Detrás de un telar de un metro sesenta se asoma una mujer con dos agujas en las manos y dice: “Yo aprendí a tejer gracias a mi madre, ella me enseñó cuando yo tenía cinco años. Ahora mi deber es enseñarles a mis hijos y a mis nietos”, termina la tejedora Chava Cuenca.

Según Ivan Niviayo gobernador del Cabildo, se realizan las clases de tejido con los siguientes objetivos: primero, preservar el legado tradicional desde el resguardo del gusto al arte y segundo, mostrar y entender la posibilidad que se tiene de construir nuevas estrategias de reconocimiento a la cultura, “Que, si nos ven en la calle y nos preguntan por nuestra mochila, les podamos decir:  yo la tejí, soy Muisca”.

“El tejido es una transmutación del pensamiento a una forma material, la actividad de tejido abre nuevas posibilidades, contribuye al proceso de autoconocimiento”, expresa el tejedor de oficio Jorge Yopasa. Dentro de la casa Muisca un promedio de cinco a 13 mujeres abuelas de la comunidad toman clase de tejido todos los lunes de cuatro a seis de la tarde y los miércoles de forma voluntaria para entender y fortalecer las técnicas de costura, además, para aportar a la construcción de nuevas estrategias de cultura.

Revitalización lingüística

En Colombia existen 65 lenguas indígenas, de las cuales la mitad está en peligro de extinción según la Unesco. Ante este panorama la casa Muisca de Suba abrió clases de Muysccubun tres días a la semana de cuatro a seis de la tarde, las cuales están dirigidas por la lingüista Nicol Yopasá. Los abuelos son los líderes en la comunidad, los cuales están dispuestos a innovar en los procesos de etnoeducación para revitalizar su dialecto nativo. Ya que, las lenguas nativas son parte del patrimonio cultural inmaterial del pueblo y además es la base del pensamiento, de las tradiciones y de la cultura en general.

Según Nicol “El Muysccubun es la posibilidad de pervivir y resistir, es una determinación individual y colectiva desde lo ancestral y espiritual para conservar el legado lingüístico que dejaron nuestros abuelos, de generación en generación”. 

Para el sabedor David “La lengua no está perdida, usamos muchas palabras; chingue es estar desnudo; la chipa es con lo que se envuelve el costal; sospqua, es araña; sueguanak, es pájaros; uzek es nidos; hicha es tierra; yta es mano, etc… Nuestro verdadero reto es la composición de las frases, estimamos que en 10 años podamos sostener un diálogo.  Por otra parte, algunas de las pocas frases que tenemos es gracias a la creación de canciones, ejemplo: “Fuechyna gata obesa Chicacas chiguaxicasa quychyquy azas quycaua mabie chihuc abgasqua”, lo que en español significa: en el fuechy, alrededor del fuego nuestra abuela y nuestro abuelo ponen la comida y muchas historias nos enseñan”.

Para la casa Música es importante realizar los cursos de Muysccubun, ya que, es en esos espacios donde los abuelos aportan palabras que se acuerdan y estudian nuevos significados. Además, se les realiza clases de canto para que se les facilite la pronunciación y por otra parte poder dejar plasmado mediante la música dichos conocimientos ancestrales.

Prácticas y conocimientos tradicionales

La partería

Dentro de los saberes ancestrales los abuelos son los que manejan este tema, son mujeres y hombres que preservan la vida y la salud con los recursos que ofrece la Madre Tierra, además, son conocedores de los secretos milenarios de la partería tradicional, los cuales se transmiten de generaciones desde lo que se ve desde su núcleo familiar.

La forma en la que se promueve la reconstrucción y mantenimiento de esos saberes es mediante: primero, ellos comparten su conocimiento con personas no pertenecientes a la comunidad para mejorarles la calidad del parto y posparto. Según la abuela Nazareth Cabrera “El conocimiento no es de nosotros, el poder lo tiene la planta, nosotras somos unas intermediarias. Quien quiera aprender le enseñamos algunas cosas para que se defienda por el momento”.  Segundo, “buscamos mediante talleres mostrar las malas experiencias con centros médicos durante el proceso del parto y los comparamos con el trato humanizado, el acompañamiento antes, durante y después del parto mediante la partería tradicional”. Estos talleres son realizados en la casa Muisca de la localidad y promovidos mediante las redes sociales.

 

 Tabaco, yagé y otras plantas tradicionales

Los abuelos son los encargados de realizar talleres para enseñar sobre las plantas nativas y las que no son propias, además explicar sus usos y sus propiedades. Según el sabedor David, “El conocimiento de las plantas no se va a perder nunca, mientras se utilice no se olvida, además la comunidad las utiliza mucho”. 

La ayahuasca, también conocida como yagé, es una mezcla de dos plantas -la enredadera de ayahuasca (Banisteriopsis caapi) y un arbusto llamado chacruna (Psychotria viridis). La planta del yagé es parte del patrimonio colectivo cultural, ancestral y medicinal de los pueblos indígenas y su propósito es curar enfermedades. No obstante, David explica que, aunque el yagé no es de la comunidad, no se puede negar que ancestralmente se usaba en el trueque. Además, las nuevas generaciones de la comunidad lo han incluido, es por eso que realizamos la ceremonia de la Ayahuasca con el tatia Auja Yari, la cual tiene como objetivo realizar un encuentro entre los diferentes sabedores y realizar la toma del mismo para limpiar y armonizar el espíritu.

Según el sabedor David, los abuelos de la comunidad han conservado dichos saberes porque los usan con sus familiares más pequeños, “los vamos acostumbrando”. La mayoría de plantas tradicionales que cultivan algunos abuelos en sus propias huertas son: ortiga, sábila, tomillo el cual tiene propiedades para curar problemas bronquiales, el romero el cual es ideal para aromatizar aceites o vinagres y también tiene propiedades anti inflamatorias, la ruda se utiliza en forma de té para calmar dolores abdominales asociados con el sistema digestivo y dolores menstruales, etc.

Según el gobernador Iván, dos o tres días a la semana en la casa Muisca de Suba se encuentra un abuelo sabedor de las plantas tradicionales para hacer consultas a quienes lo necesiten. En dichos espacios los abuelos cuentan su experiencia con alguna planta, promueven y enseñan la utilización de la medicina Muisca.

Finalmente, para Iván el conjunto de todos los saberes de los abuelos y abuelas son “esenciales para la reconstrucción de la memoria histórica del pueblo Muisca de Suba”.  Las actividades que hace la casa Muisca son en pro de salvaguardar los conocimientos de los abuelos, los cuales se transmiten entre generaciones, además, ellos son los que se encargan desde una labor voluntaria enseñarle a niños, jóvenes y adultos la historia de su comunidad. Para el sabedor David “el Cabildo tiene una gran responsabilidad con los 15 abuelos que están dentro de la comunidad, nuestro deber es protegerlos y aprender lo que más se pueda de ellos para luego poder nosotros replicar ese conocimiento.”