El Parque El Country volvió a llenarse de aromas, música y filas de visitantes con la edición número 25 de Alimentarte Food Festival. Durante el fin de semana, más de 100 expositores ofrecieron una muestra diversa de la gastronomía colombiana e internacional.
El festival, que desde hace más de dos décadas se realiza en Bogotá, tiene un componente social: los recursos recaudados se destinan a apoyar programas dirigidos a familias de policías víctimas de la violencia.
La fundación que gestiona el festival desarrolla una labor social enfocada en mejorar la calidad de vida de las familias de policías víctimas de la violencia y el conflicto armado en Colombia. La organización ofrece programas que facilitan el acceso a la educación a través de becas, acompañamiento psicológico para familiares en duelo y apoyo para alcanzar la vivienda propia. También reconoce la labor de policías destacados con el Premio Corazón Verde y apoya a jóvenes de escasos recursos que sueñan con ingresar a la fuerza pública.
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El festival, una plataforma para los emprendedores
Para los emprendedores, el festival representa una vitrina clave de crecimiento y posicionamiento. Lorena Mora, creadora del emprendimiento Numae, aseguró que participar en Alimentarte significa “reconocimiento y la oportunidad de brindarle a la gente un producto natural, rico y saludable, mientras apoyamos la labor social de la fundación”.
Mora destacó que este tipo de espacios impactan positivamente a los negocios locales. “La gente sale, invierte, conoce nuevas propuestas y muchas veces se lleva la experiencia para luego visitar los restaurantes personalmente. Además, viene mucho extranjero y eso nos permite mostrar un poco de nuestra cultura”, explicó.
Por su parte, Natalia Fresen de Purple Flame, un restaurante de comida india, resaltó la importancia del festival como plataforma para ampliar públicos. “Es abrirle las puertas a la gastronomía internacional y a restaurantes nuevos para darse a conocer, y que la gente pruebe cosas diferentes a la gastronomía local”, afirmó.
Según Fresen, estos eventos fortalecen el sector gastronómico de la ciudad: “Impacta de manera positiva porque nos da visibilidad, aumenta las ventas y amplía el mercado. A veces los restaurantes tienen un nicho muy pequeño y aquí logramos llegar a muchas más personas”.
Entre sabores, música y planes en familia
El evento transformó el parque en un punto de encuentro ciudadano. Familias completas, grupos de amigos y parejas recorrieron los estands, compartieron mesas al aire libre y aprovecharon el espacio como un lugar de reunión y convivencia.
Melissa Caicedo aseguró que decidió asistir para “conocer nuevas marcas” y destacó que lo que más le llamó la atención fue “el espacio y el ambiente”. Para ella, el componente social del festival le da un valor adicional. “Me gusta todo lo que genere valor y que sea sostenible en diferentes aspectos, especialmente en la parte social, que es muy importante”, afirmó.
Viviana, quien asiste cada año al evento, resaltó los cambios en esta edición. “Siempre vengo. Me gustaron las nuevas carpas y los juegos para niños”, comentó. Además, destacó que el propósito solidario del festival lo convierte en un plan especial en la ciudad: “Es súper lindo apoyar algo y disfrutarlo. Es de los pocos espacios en Bogotá que podemos hacer en familia, con niños y al aire libre”.
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En esta ocasión, el Jardín Botánico de Bogotá participó por primera vez como invitado especial, destacando la biodiversidad con productos agroecológicos de huertas urbanas y su propuesta Del Huerto a la Mesa, enfocada en sostenibilidad y seguridad alimentaria.
Los emprendimientos y organizaciones que quieran participar en la edición del festival que se realizará en 2027 podrán inscribirse en el enlace de la cuenta oficial de Instagram de Alimentarte Food Festival (@alimentartefcv).









