"Soy negra, necesito vivir, necesito respirar", en medio de una pandemia, 10 mil personas marcharon contra del racismo desde Bristol

Lunes, 08 Junio 2020 08:23

Con tapabocas, guantes y pancartas se escuchó el grito contra el racismo. Algunos manifestantes derribaron la estatua de un comerciante de esclavos llamado Edward Colston, que se puede ver en un vídeo que se ha hecho viral este fin de semana desde BBC Bristol. La muerte de George Floyd a manos de un policía en Estados Unidos ha sacudido el mundo. Desde todos los rincones voces de apoyo. Las protestas han protagonizado las agendas mediáticas que desde hace meses estaban concentradas en la pandemia del coronavirus en el mundo. 

Marcha contra el racismo en Bristol||| Marcha contra el racismo en Bristol||| Laura Valentina Cortés Sierra -@laurav.cortes|||
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Desde cada país las protestas se han centrado en los problemas locales mientras se muestra el apoyo a las manifestaciones en los 50 Estados Unidos. El común denominador alrededor del mundo es una exigencia hacia los gobiernos de regular a los organismos policiales y detener la brutalidad y racismo dentro de estas instituciones. Bristol se sumó a las ciudades que se manifestaron multitudinariamente desde el Reino Unido, Cardiff, Londres y Leicester, entre otras, tuvieron protestas durante la semana. 

Fuertemente golpeado por el Coronavirus, el Reino Unido ha reportado 40,542 muertos, la segunda mayor cifra de muertes en el mundo después de Estados Unidos. Con 597 muertos por millón de habitantes, el Reino Unido tiene la cuarta cifra más alta después de Andorra, San Marino y Bélgica en el mundo. Las medidas en curso para prevenir un nuevo pico de contagios no disuadieron de marchar a más de 10,000 manifestantes que gritaron fuerte “Las vidas negras importan” en el centro de Bristol este domingo.

 

La historia de la estatua de Edward Colston

Las protestas en esta ciudad con 14% de personas negras fueron mayoritariamente pacíficas. Aun así los titulares del mundo voltearon a ver a Bristol porque algunos manifestantes derribaron y sumergieron en el canal la estatua de Edward Colston, comerciante de esclavos de finales del siglo XVII. Este símbolo del racismo para muchos, fue pisoteado tras ser tumbado con cuerdas y reemplazado por pancartas de apoyo a la comunidad negra.

Edward Colston, el oscuro personaje, homenajeado y honrado en calles y hasta edificios universitarios, fue filántropo y quienes lo defienden afirman que impulsó el desarrollo de la ciudad. Sin embargo, esto ocurrió con el dinero y sobre la sangre de miles de esclavos que llegaban desde África a través de la Royal Africa Company. Se calcula que durante el tiempo que Colston estuvo en la compañía, esta tráfico más de 84,000 africanos a Europa y las Américas, de los cuales al menos 19,000 murieron en el trayecto.

Priti Patel, ministra del interior tildó el hecho de vandalismo, instó a abrir una investigación y juzgar a los responsables. Sobre el acto señaló: “Creo que eso es completamente vergonzoso y que habla de los actos de desorden público que ahora se han convertido en una distracción de la causa por la cual la gente protesta”. 

Respecto a esto, el alcalde de Bristol de padres Jamaiquinos se manifestó: "Creo que la ministra del Interior está mostrando una falta de comprensión de la situación del país en este momento, me encantaría escuchar algo de indignación sobre el 25% de los niños en mi ciudad que viven en la pobreza, la creciente desigualdad, las muertes bajo custodia tanto aquí como en los Estados Unidos, la militarización de las calles estadounidenses, el escándalo de Windrush. No puedes ser selectivo con tu indignación". 

 

Marcha pacífica de 10 mil personas

La marcha, mayoritariamente pacífica continuó por el centro de la ciudad. Con dificultad para mantener 2 metros de distancia en una multitud de más de 10,000 personas. Con tapabocas, guantes y máscaras, voces de todas las edades de la comunidad negra de Bristol, contaron sus experiencias con el racismo desde diferentes escenarios. Miles de personas de distintas nacionalidades gritaron al unísono “Black Lives Matter”, mientras cargaban con pancartas en múltiples idiomas. 

Uno de los momentos más emotivos se presentó cuando la multitud reunida en el College Green se arrodilló y mantuvo 8 minutos y 46 segundos de silencio en honor a George Floyd. Al preguntarle a una manifestante por sus motivos para marchar contestó: “Porque soy negra, necesito vivir, necesito respirar”. Dijo esto, haciendo alusión a las palabras de auxilio de George Floyd.

Bárbara Galligan, madre de cuatro y en su juventud activista por los derechos de las minorías señaló: “Tengo casi 60 años y desde que estoy en este país nada ha cambiado. Fui a la escuela en Bristol y recuerdo que me decían que hablara correctamente o me excluían de diferentes cosas en la escuela, incluso me llamaban mono y nigga”. Bárbara explicó sus motivos para salir a marchar con su familia: “Estoy aquí porque tiene que haber un cambio. Soy madre y ver a George (Floyd) en la televisión ... (se quiebra la voz).. fue un linchamiento público, es lo que fue y no quiero que ninguno de mis hijos o mis nietos tengan que enfrentar algo así ".

“Estoy orgullosa de Bristol, de ver a tantas personas de diferentes colores y razas unirse para  protestar pacíficamente por que las vidas negras importan. No se trata  sólo de que todas las vidas importan, porque son las personas negras quienes están siendo linchadas y asesinadas públicamente”. Ahora Bárbara vive en una zona rural cercana a Bristol y dice experimentar un nivel tan terrible de racismo que parece irreal. Fusaja, habitante de Bristol y originalmente de Etiopía es uno de tantos inmigrantes que apoyaron el evento con un cartel en etíope que decía ”Las personas negras son muy importantes para este mundo”.En la marcha no sólo se escuchaban cantos en inglés sino también conversaciones en todos los idiomas. 

 

En el Reino Unido en 2019 vivían 6.2 millones de personas extranjeras y 9.5 millones de personas que nacieron en el extranjero y ahora tienen la ciudadanía. Por la diversidad de orígenes y culturas que coexisten y comparten, las protestas en este país suelen trascender las agendas nacionales y pedir justicia también para los países de origen.