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Más allá del negocio

La transformación cotidiana del vendedor ambulante

Por Santiago Vives y Nicolas HN — Publicado en Plaza Capital en Mayo de 2025

El uso extendido de billeteras digitales se presenta como una herramienta inherentemente limitada a aquellos con conexión constante a internet. Esta dependencia de la conectividad plantea desafíos significativos, como la imposibilidad de recibir notificaciones de transacciones exitosas o de realizar envíos de dinero sin acceso a una red de datos móviles o wifi. Esta realidad subraya una brecha digital, donde la adopción de estas tecnologías financieras emergentes no es universal, sino condicionada por la infraestructura de acceso a internet disponible para los usuarios.

Esta herramienta tecnológica, está generando a su vez, un impacto significativo y multifacético en la vida diaria de los vendedores ambulantes, trascendiendo la mera transacción comercial para incidir profundamente en su jornada laboral y en su sustento cotidiano. Ejemplos de comerciantes ambulantes de la carrera 7ma como lo son doña Marta, Stiven y Johan, entrevistados para el desarrollo de este reportaje, ilustran cómo esta innovación, si bien ofrece ventajas potenciales, también presenta desafíos considerables en el día a día de estos trabajadores informales.

Por un lado, la dependencia exclusiva de plataformas como Nequi o Daviplata para recibir pagos introduce una vulnerabilidad económica importante. Como bien señala Johan, “como todo negocio hay días de buenas ventas y otros que no”, y esto se agudiza cuando la única forma de ingreso es digital. Surge entonces la dificultad inmediata de acceder a recursos en efectivo para necesidades básicas como el almuerzo o alguna comida durante la jornada. Entonces, si los ingresos son bajos y se encuentran únicamente en la billetera digital, la imposibilidad de convertirlos rápidamente en efectivo impide cubrir gastos esenciales, generando una situación de precariedad inmediata.

Por otro lado, la necesidad de retirar el dinero digitalizado para afrontar gastos que aún requieren efectivo introduce una pérdida de tiempo valioso y una complicación logística en la rutina de los vendedores ambulantes. El desplazamiento hacia cajeros automáticos o corresponsales bancarios representa una interrupción en su actividad laboral, un tiempo que podrían dedicar a la venta y que, en cambio, se invierte en la gestión del dinero. Estas diligencias no solo les restan tiempo productivo, sino que también pueden implicar costos adicionales de transporte o exponerlos a riesgos de seguridad en sus traslados. En última instancia, la promesa de eficiencia y comodidad de las billeteras digitales se ve parcialmente contrarrestada por la realidad de un ecosistema económico donde el efectivo sigue siendo indispensable y su acceso a partir de los fondos digitales no siempre es ágil ni directo para este sector de la población.

Habitualmente, sistemas de transporte público como Transmilenio o los buses del SITP constituyen su principal medio de desplazamiento para llevar sus mercancías y realizar sus actividades comerciales en diversos puntos de la ciudad. Sin embargo, la imposibilidad de recargar sus tarjetas de transporte de una manera ágil y sencilla ante la ausencia de dinero en efectivo se convierte en un obstáculo considerable para su movilidad y, por ende, para el desarrollo de su labor diaria, donde finalmente se colan para ahorrar, o por no tener el dinero necesario para adquirir un tiquete.

A pesar de que las plataformas de billeteras digitales ofrecen la funcionalidad de recargar tarjetas de transporte público, muchos vendedores ambulantes, como Doña Marta, carecen del conocimiento o la alfabetización digital necesaria para utilizar estas funciones adicionales. Esta limitación tecnológica los restringe significativamente, impidiéndoles aprovechar al máximo las ventajas que estas herramientas podrían ofrecerles en términos de eficiencia y autonomía en sus desplazamientos laborales. En consecuencia, la brecha digital se suma a los desafíos económicos que enfrentan, perpetuando su dependencia del efectivo y dificultando su transición hacia métodos de pago y gestión financiera más modernos.

Nequi busca competir con el efectivo replicando su facilidad y accesibilidad

En una entrevista para Pulzo Andrés Vásquez, CEO de Nequi, “Consideramos que la competencia de Nequi en cuanto a sacar y meter dinero en una cuenta es el efectivo. Por eso, nos enfocamos en parecernos lo más posible al efectivo en términos de facilidad, costos y aceptación para atraer nuevos recursos a las cuentas de Nequi”. Por ello, buscan emular la facilidad, los costos y la aceptación del efectivo. La simplicidad de usar el número de teléfono como número de cuenta facilita el acceso a servicios financieros básicos.

De acuerdo con el economista de la Universidad del Externado, Raul López, “esta facilidad de acceso y la eliminación de costos operativos tienen un impacto directo en la capacidad de las personas para gestionar su dinero de manera más eficiente”. Por lo cual, la posibilidad de realizar transacciones digitales sin necesidad de efectivo reduce la vulnerabilidad ante la falta de liquidez inmediata. En situaciones donde el efectivo escasea, las billeteras digitales se presentan como una alternativa viable y práctica para efectuar pagos y recibir fondos.

Transparencia financiera y desafíos en la adopción de billeteras digitales

Más allá de la mera funcionalidad transaccional, estas aplicaciones brindan a los usuarios una visión clara y consolidada del saldo disponible en sus cuentas. Esta transparencia facilita la planificación financiera personal, permitiendo a los individuos llevar un control detallado de sus ingresos y gastos de una manera sencilla, práctica y segura. La capacidad de visualizar el monto total disponible empodera a los usuarios para tomar decisiones financieras informadas y gestionar sus recursos de manera más efectiva.

Desafortunadamente, la mera existencia de las billeteras digitales y las nobles intenciones que impulsan su desarrollo no garantizan automáticamente que todos los usuarios potenciales puedan integrar esta herramienta de manera práctica y que realmente perciban beneficios tangibles en su rutina diaria. La adopción efectiva y la utilidad cotidiana de estas tecnologías emergentes se ven influenciadas por una variedad de factores que van más allá de la simple disponibilidad de la aplicación.