La nación colombiana se ha forjado bajo una idea de seguridad y orden militarista que prima el uso de la violencia para la solución de conflictos. Los objetores de conciencia han controvertido esta estructura, poniendo en entredicho la obediencia al deber y a la autoridad. Su lucha empezó desde movimientos comunitarios con jóvenes que se cuestionaban fuertemente sobre el uso de las armas y la promoción de la violencia en un contexto de conflicto armado.
Este movimiento social lleva más de 40 años forjándose en Colombia. Su lucha pasó de ser una idea y filosofía, a un movimiento social y político que logró el reconocimiento de la libertad de conciencia y de la objeción misma en la ley. Sus promotores: estudiantes, defensores de derechos humanos, activistas, colectivos y miembros de la iglesia cristiana menonita fueron perseguidos y censurados a razón de sus ideas.
Este reportaje resalta el trabajo realizado por la Iglesia Menonita de Colombia como uno de los principales promotores de la objeción de conciencia tanto desde su doctrina pacifista, pero también desde sus acciones sociales y políticas en defensa de un derecho plural. Este enfoque no minimiza el aporte de otros actores y comunidades que hasta el día de hoy trabajan por la garantía de este derecho como la Acción Colectiva de Objetores y Objetoras de Conciencia (ACOOC), el Colectivo Objetarte (Cali), la Red Juvenil Medellín, el Movimiento de Objetores y Objetoras Quinto Mandamiento (Barrancabermeja), entre otros.
En esta investigación se evidenciará en la primera parte las problemáticas que presenta los pacifistas para objetar a pesar del reconocimiento en la ley. En la segunda sección se mostrará históricamente el activismo y la resistencia que llevó al reconocimiento de la objeción de conciencia. Finalmente, se mostrará cómo la objeción se convirtió en una causal de exoneración al servicio militar y los nuevos retos que afronta este movimiento.