Mujeres de todas las edades han presentado complicaciones en su ciclo menstrual tras la vacunación. Enfermedades, retrasos y adelantos han afectado la vida cotidiana de estas mujeres; sin embargo, la ciencia ha dejado en segundo lugar la cuantificación y el estudio de estos casos, de los que hasta el momento se han realizado muy pocas investigaciones por parte de gremio.
¡Me manche! Porfa, súbeme una toalla. Le escribe Sofía* a una compañera de trabajo, mientras esperaba en el baño de la oficina. Ella tiene 29 años, es directora administrativa en una consultora, se sentía muy desesperada y avergonzada de tener que compartir algo tan íntimo con alguien de su equipo de trabajo. Pero, luego de recibir la segunda dosis de la vacuna contra el covid-19, ha tenido unos cambios en su ciclo menstrual que causan este tipo de situaciones.
En febrero de 2022 se aplicó la segunda dosis de la vacuna de Moderna y su periodo se prolongó por casi un mes. Cuando finalmente paró, se sentía aliviada porque esos cambios habían afectado varios aspectos de su vida. La sensación de tranquilidad solo duró dos días, cuando su jornada de trabajo se vio interrumpida por la llegada de una nueva descarga. “Mi jefa, me ofreció irme, pero no me sentía capaz. No podía decirle al equipo que me iba porque me había llegado, no parecía una excusa válida”, cuenta Alejandra.
La joven es solo una de las muchas mujeres en el mundo que han presentado cambios y complicaciones en la menstruación desde que comenzaron el esquema de vacunación contra el covid-19. Lo que empezó como un voz a voz entre conversaciones con amigas y conocidas, terminó siendo respaldado por investigaciones e informes que han sido presentados a las farmacéuticas y a la opinión pública como efectos secundarios de las vacunas.
Una de las primeras investigaciones en respaldar estas historias fue publicado en la revista Obstetrics & Gynecology, la cual afirma que las vacunas sí están afectando el ciclo menstrual de las mujeres, pues descubrieron que el periodo se había alargado ligeramente entre uno y dos días. Sin embargo, el estudio resaltó que estos efectos son transitorios y que luego de uno a dos meses los ciclos menstruales se regulan, resultado que, desde el punto de vista médico, no significan algo perjudicial para la salud de las mujeres.
Aunque muchas mujeres sí presentaron las afectaciones divulgadas en el estudio, otras tuvieron síntomas y alteraciones totalmente diferentes, las cuales realmente afectaron la salud y la vida cotidiana de las mujeres. Esto lo veremos de manera detallada más adelante.
Lo preocupante es que el estudio encontró que las mujeres que ya habían pasado por su menopausia presentaron sangrados vaginales cuando comenzaron su esquema de vacunación. Este es el caso de María*, ella tiene 47 años y hace año y medio tiene menopausia. Su situación cambió luego de que en junio del año 2021 se aplicará su primera dosis y en agosto del mismo año recibiera el refuerzo.
Pasado un mes, María presentó sangrados acompañados de cólicos, dolor de caderas, senos sensibles y “calores” que, cuenta ella, no la dejaban dormir del todo bien. María intermitentemente sangraba y presentaba estos síntomas. No fue hasta diciembre del 2021 que el sangrado desapareció y nuevamente en febrero del presente año apareció.
Esta mujer asegura que, mientras sufría estos cambios en su cuerpo, se sentía incómoda, pues hace ya un tiempo no tenía que pasar por esto debido a la menopausia. “Yo soy independiente y me dedico a distribuir productos de belleza, todo el día debo moverme de un lado a otro y poner buena cara, pero sentir eso de nuevo hizo que no fueran los mejores días”, afirma María. Ella está en búsqueda de una cita con un especialista por medio de su EPS.
A manera de recomendación el estudio advierte a las mujeres que tenían menopausia previa a la vacunación y que presentaron sangrados luego de comenzar su esquema que es necesario recurrir al médico pronto, ya que podría complicarse.
“Me siento muy cansada y los cólicos me matan un montón”, afirma Natalia quien después de dos meses de recibir la vacuna empezó a notar no solo la alteración en su menstruación, sino la intensificación de sus cólicos. De hecho, tuvo que empezar a tomar pastillas para controlar los dolores y así poder ir a la universidad. “Una vez me tumbaron en una de las sillas porque no podía, era un dolor insoportable”, cuenta la joven.
Natalia, además, afirma que se ha vuelto más sensible y esto también afectó la forma en cómo ella percibe su menstruación. Si bien no la ve de forma negativa se siente indispuesta y molesta al tener que “lidiar” con su periodo.
La ginecóloga Sandra Romero, especialista en obstetricia y ginecología juvenil, ha recibido 10 pacientes en lo que lleva de este año, quienes la buscan para entender lo que sucede con sus periodos tras la vacunación. Su respuesta es casi siempre la misma, que esto es un efecto secundario y, por lo tanto, en un tiempo de dos a tres meses su regla va a volver a ser regular.
“Las mujeres que venían eran tímidas con el tema, no sabían cómo explicarme, ahora son directas y me señalan que la vacuna afectó sus ciclos”, cuenta la doctora Romero refiriéndose a cómo sus consultas han cambiado desde que las mujeres se vacunan contra el covid-19. Más allá de la duración de los efectos, las mujeres acuden a ella en busca de una solución. “Yo no tengo ese tratamiento, no puedo darles una pastilla para que la vacuna no las afecte, porque aún no existe”, relata la especialista.
El tono de la doctora es de frustración, porque ella como especialista necesita esa solución rápida. Se identifica con sus pacientes porque es mujer y sabe lo que es tener fuertes flujos, no controlar los días que te llega la menstruación y, sobre todo, sentir que lo único que se puede hacer es adaptarse.
Algo similar le sucedió a Sofía, quien tuvo principios de anemia por la pérdida incontrolable de sangre, y a esto, se le sumaron episodios de cansancio, sueño y debilidad, incluso llegó a dormir hasta 12 horas. Su vida sexual también se vio afectada. “Mi novio trabaja y vive en Bucaramanga, pero cada quince días viene y se queda tres días. El tener el periodo por casi un mes, pues dificulta eso… y otros aspectos de la relación”, dice la joven.
Así le pasó a Ángela, estudiante de ingeniería agroindustrial. Ella planifica con un dispositivo implantado en el brazo y desde que lo tiene su periodo dejó de llegar, hasta que se vacunó. A los ocho días de recibir la dosis tuvo que volver a utilizar toallas higiénicas y tomar pastillas para los cólicos. “Yo ya me había olvidado de lo que es vivir con esa incomodidad”, dice la joven y hace énfasis en que tener que lidiar de nuevo con esos dolores afectan su cotidianidad.
Se sentía cansada, incomprendida y como si nada encajara, así que decidió publicar su situación en una historia de instagram. Varias amigas, compañeras y familiares le escribieron que estaban pasando por lo mismo. “Me dio tranquilidad ver a más mujeres luchando con las mismas cosas que yo, no veía noticias hablando del tema, pero escuchar a mis amigas me hizo sentirme mejor porque al menos no era la única”, cuenta Daniela.
Por el contrario, hombres de la familia de Ángela le dijeron en sus redes que lo que contaba era “pura exageración”, que eran dolores que se deberían aprender a soportar. Pero lo que ellos no tenían en cuenta es que hasta las actividades más cotidianas pueden llegar a ser incómodas si se experimenta cualquiera de estos síntomas.
Lo anterior, es lo que le sucede a muchas mujeres que aunque traten de controlar su periodo los síntomas aparecen repentinamente, casi que en cualquier momento. La mayoría de dolores no suceden estando cómodas en casa, todo lo contrario, son episodios dolorosos o molestos que tienen repercusión en su vida académica, laboral y sexual.
La doctora Romero destaca tres cosas que las mujeres pueden hacer para que los efectos secundarios sean más llevaderos: tener una alimentación rica en hierro y potasio. Esto ayuda a que las mujeres, como Sofía o Carolina, que presentan hemorragia no desarrollen otra enfermedad. Carolina, es estudiante y desde antes del covid-19 ya sufría un desorden hormonal que la vacuna alteró.
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También, es necesario que el calendario se vuelva el mejor amigo de las mujeres. Es importante llevar un registro de los días de inicio y fin del periodo, del aspecto y la cantidad del flujo para tener claro cuando es necesario acudir a un especialista. Para las mujeres que toman anticonceptivos es importante consultar con un médico.
Para la doctora Romero, “lo más importante es estar alerta, ver si existen alteraciones corporales o hormonales y hablar sobre ellos pues las mujeres experimentan variaciones que son normales, pero “como no conocemos sobre la menstruación lo vemos como un problema”. En pocas palabras, al hablar con mucha más libertad sobre el cuerpo de la mujer, se puede entender mejor su realidad.
Carlos Arturo Buitrago Duque, presidente de la Federación Colombiana de Obstetricia y Ginecología (FECOLSOG), afirmó para una entrevista con él portal de la Asociación de Empresas del Aseguramiento en Salud, Gestarsalud, que el ciclo menstrual puede ser alterado por distintos factores, “no solo medicamentos sino también cambios en la rutina de la paciente, peso y estrés, por ejemplo”, dice Buitrago.
Él ginecólogo es claro en mencionar que la ciencia no ha cuantificado estos testimonios y así, es difícil sacar una conclusión sobre el efecto de las vacunas en el ciclo menstrual. Lo que sí es claro, es que en los laboratorios no es común evaluar los efectos secundarios en la salud reproductiva y sexual de las mujeres. Una investigación realizada en 2019 por la Universidad de Exeter demostró que solo el 3,9% de estudios en el campo de la medicina y la psicología tienen en cuenta las diferencia entre los sexos a la hora de analizar sus resultados.
Lo anterior, se traduce en que los laboratorios no tienen en cuenta las características biológicas de las mujeres a la hora de realizar las vacunas. Pero se espera que la ciencia contribuya a los estudios en estos casos pues los beneficios de la vacunación contra el covid-19 son altamente beneficiosos; sin embargo, se necesita resolver las dudas e inconvenientes que las mujeres presentan en su ciclo menstrual como una prioridad en salud pública.
*Por petición de las entrevistadas los nombres reales fueron modificados*