Transporte público en Bogotá

Del tranvía al Transmilenio

Transporte público masivo

1884-2017

por Carolina Crosby, Laura Castro y Darly Díaz27 de Octubre de 2017

La historia del transporte público en Bogotá ha estado marcada por periodos en los que la forma de movilización se ha transformado poco a poco. Cuestiones como la congestión vehicular, el aumento en el número de población y la corrupción en los sistemas son factores que han sido la preocupación principal de las administraciones locales respecto al tema del transporte para los bogotanos.

En el siguiente especial multimedia conocerá cómo era la movilidad cuando existía el tranvía, la aparición de los buses y los trolebuses, el cambio a transmilenio y Sistema Integrado de Transporte Público y los posibles planes para el Metro.


La era del tranvía en Bogotá

Según documentaron los historiadores Luis Enrique Rodríguez Baquero y Saydi Nuñez Cetina en su texto Empresa Públicas de Transporte en Bogotá siglo XX, en la segunda mitad del siglo XIX, Bogotá estaba conformada por unas pocas calles, lo que hoy en día es conocido como el centro de la ciudad, y el caserío de Chapinero. Estos dos sectores estaban separados por un amplio terreno rural que hizo que surgiera la necesidad de facilitar los canales de comunicación entre ambos e incluso dentro del área urbana que se estaba expandiendo a gran velocidad.

En 1846 llegaron los primeros carros de tracción animal que eran halados por mulas y bueyes pero fue en 1851 que se instaló por primera vez un sistema de transporte colectivo de personas. Los carros se convirtieron en carruajes y transportaban grupos de hasta diez personas.

Veinticinco años después, en 1876, la Alcaldía creó el primer plan organizado de movilización de pasajeros a cargo de la compañía franco-inglesa Alford y Gilide. Era el mismo sistema de carruajes pero organizado y administrado por la compañía. Este sistema duró hasta 1882.

Con intención de modernizar la ciudad, la Alcaldía contrató con el empresario estadounidense William W. Randall los derechos para construir un tranvía. Randall solicitó al Estado colombiano la autorización para establecer un servicio de ferrocarriles urbanos y fue así como llegó a Bogotá el primer tranvía del país.

Randall vendió sus derechos sobre el tranvía a unos inversionistas estadounidenses, quienes crearon la Bogotá Railway Company: la primera empresa encargada del tranvía en Bogotá.

En 1884, cuando el alcalde de Bogotá era Higinio Cualla, la Bogotá Railway Company inició la construcción de los primeros rieles en madera que duraron ocho años hasta que, en 1892, se importaron rieles de acero desde Inglaterra.

Años después, en 1910, bajo el mandato del alcalde Daniel Reyes, se instaló la primera ruta eléctrica del tranvía. En marzo del mismo año, se dió la primera manifestación de los pasajeros en contra de la empresa. Boicotearon las rutas en forma de protesta contra la prestación de servicios por parte de una empresa extranjera. Así, para el mes de octubre, la propiedad de la empresa pasó a manos de la Alcaldía y así permaneció hasta el final.

En 1921 llegaron los primeros dos tranvías cerrados, la gente los llamaba Nemesías debido a que el gerente de la empresa de tranvía de Bogotá era Nemecio Camacho. Poco a poco llegaron más carros y el sistema del tranvía se había expandido en metros y rutas. Incluso en 1938 la ciudad adquirió 8 carros aerodinámicos que transportaban a los ciudadanos en rutas de colores.

Carlos Julio Castellanos, actualmente de 89 años, y usuario del tranvía cuando operaba, cuenta que este medio “era usado por obreros en la mañana y en la tarde era utilizado por pasajeros que iban desde Chapinero hasta Las Cruces.
Además, afirma que el tranvía era un vagón donde la gente se colgaba, tenía pocos asientos, ese bus siempre vivió lleno”. Carlos Julio destaca que lo bueno de este medio de transporte es que en el tranvía "se montaba gratis, sin pagar. Además iba lejos y se colgaba uno y se iba"

Pero cuenta también que no era gratis para todos: "Los que iban sentados sí pagaban y los que iban colgados así, no pagaban; había un man que cobraba. Le cobraba a los que iban sentados y los que iban prendidos no les cobraba

Con una población de 380.000 habitantes, en 1942 el alcalde Carlos Sanz de Santamaría propuso por primera vez realizar un estudio para la construcción del metro en Bogotá. Esta propuesta fue rechazada y con ayuda de Alfonso López Pumarejo, el Presidente en ese momento, se pensó en una nueva alternativa de movilidad. Para este entonces las líneas del tranvía se extendían desde la calle 27 sur hasta la calle 72 pero no llegaban a muchas partes de la ciudad como se ve a continuación.

(Mueva la línea blanca entre las fotografías para ver por dónde pasaban las rutas del tranvía en Bogotá)

El 9 de abril de 1948 fue un día decisivo para la ciudad y el destino del tranvía. El líder político Jorge Eliécer Gaitán fue asesinado sobre la carrera Séptima con calle 13 y ciudad entró en caos. En medio de las manifestaciones 34 tranvías fueron destruidos y esto implicó un costo muy alto para la ciudad. Aunque algunos afirman que este día se terminó el tranvía, Fernando Rojas experto en movilidad, explica que no fue así aunque sí influyó.

La decisión estaba en invertir dinero para reparar el tranvía o pasar al sistema de buses que era lo que estaba de moda en otras ciudades del mundo. A pesar de que en la ciudad ya circulaban algunos buses que suplían las rutas donde no llegaba el tranvía, el servicio estaba a cargo de privados. Fue en 1951 cuando Fernando Mazurera Villegas, alcalde de Bogotá, eliminó por completo el sistema del tranvía en la ciudad de Bogotá y el 30 de junio del mismo año fue el último día que se vio un carro de tranvía pasar por la ciudad.

Buses y Trolebus


Según cuentan los investigadores Juan Carlos Pérgolis y Jairo Valenzuela en su texto El libro de los buses de Bogotá, a mediados de los años veinte aparecieron en Bogotá los primeros buses de gasolina importados por inversionistas privados que iniciaron rutas hacia los pueblos de la Sabana. Hacia los años treinta, Julio Navarrete fundó una empresa de transporte con vehículos Brockway. La compañía tenía seis buses: tres de marca Chevrolet, otros dos Ford y un más Bussing. El producido de estos buses equivalía a doce pesos diarios, de los cuales, tres eran destinados a pagar la gasolina, el salario del conductor y su ayudante.

En esa mismas época , el crecimiento de la población era acelerado y evidente, esto implicó la necesidad de construir más viviendas y vías de transporte. Fernando Rojas, experto en movilidad de Bogotá, cuenta cómo fue la expansión de lo barrios y el inicio de lo que hoy es la Avenida Caracas.

Días después de los sucesos de El Bogotazo que devastaron el centro de Bogotá, incluida la mayor parte de la infraestructura del tranvía, la Empresa Municipal del Distrito reemplazó los vehículos incendiados, por 3 buses eléctricos y 16 de gasolina. Los investigadores también afirman que durante la época se anunció la llegada 20 trolebuses provenientes de Canadá. Este bus conocido como “trolley” o “trole”, era alimentado por electricidad a través de una especie de tirantas que iban conectadas a la red eléctrica. Los técnicos de la compañía preparon las conexiones que irían por la ruta Avenida Chile hasta San Francisco (hoy carrera 7 con Av Jiménez) para comenzar su operación. Así se veían los buses en ese tiempo :

A finales de los años cuarenta, de las catorce rutas que cubrían la empresa, nueve eran atendidas con tranvías, dos con trolebuses y tres con buses de gasolina. Iniciando los años cincuenta el incremento de la población fue uno de los principales cambios. El crecimiento entre la cantidad de población e infraestructura exigió una pronta respuesta a la necesidad de cobertura de todos los servicios públicos, incluido el de transporte, en los nuevos territorios. Se crean las empresas de servicios públicos de forma independiente manejadas por el Distrito.

En 1954 se creó el Distrito Especial de Bogotá que incorporó a los municipios de Bosa, Engativá, Fontibón, Suba, Usaquén, y Usme. Esta reestructuración permitió reorganizar los servicios públicos como entidades autónomas, el servicio de transporte tenía tranvía y buses, los cuales operaban desde 1926 y otros transitaban desde 1930, aunque no regularmente. Una vez desaparecido el tranvía en 1951, en 1956 se creó la Empresa de Buses de Bogotá, la cual buscaba sostenimiento, desarrollo y ampliación del servicio aseguran los invetigadores Juan Carlos Pergolis y Jairo Valenzuela.

En la imagen de abajo se pueden observar las rutas que cubrían los diferentes medios de transporte que operaron en Bogotá entre 1948 y 1991:





Como documentaron los historiadores Luis Enrique Rodríguez Baquero y Saydi Nuñez, en 1959 se construyó la Empresa Distrital de Transporte Urbano, EDTU, que tenía el reto de resolver la situación financiera de la Empresa de Buses. Pretendía modernizar el sistema de transporte y controlar a las empresas privadas, las cuales se habían fortalecido durante la época. Ese mismo año la EDTU estableció subsidios a los transportadores privados que pasaron a recibir una suma fija de 700 centavos por operar un bus, siempre y cuando cumpliera con un mínimo de rutas. El objetivo del subsidio era incentivar la operación de las empresas privadas y al mismo tiempo mantener las tarifas bajas como requisito para no aumentar los salarios.

Hernando Blanco, un usuario que usó tanto el bus como el trolebus, cuenta cual de estos dos sistemas prefería en esa época.






En 1962, la EDTU contaba con 87 buses de sistema disel, cinco de gasolina y 25 trolebuses los cuales servían 11 rutas que cubrían los barrios centro, norte y sur de la ciudad. Estas funcionaban catorce horas al día y recorrían sectores donde las empresas particulares no acudían. En el siguiente cuadro se encuentran las rutas de la época:

# Ruta Nombre de la ruta Buses en servicio Viajes redondos
1 Las ferias - Las Cruces 11 2.669
3 Country Club - La Fragua 12 2.588
4 Centro Nariño - San Cristóbal 12 3.368
5 Río Negro - San Isidro 9 1.989
6 Ospina Pérez - Ciudad Universitaria 12 3.118
7 Puente Aranda - 20 de Julio 12 3.407
8 12 de Octubre - La Hortúa 16 4.652
9 Centro Nariño - Hortúa 8 3.179
10 Barrio Boyacá - Quiroga 12 2.479
11 Fontibón - Las Cruces 3 862
11 Centro Nariño - San Carlos 10 2.772
13 Centro Nariño - San Carlos 10 2.772
Total 117 31.096

Además de la EDTU, habían 37 empresas autorizadas pero operaban con equipos que no eran diseñados para el transporte público. En su mayoría tenían buses tipo escolar adaptados al uso de la ciudad o chasis de camiones como autobuses urbanos.

Hacia los años setenta, los historiadores también afirman que en el gobierno de Misael Pastrana se implementó un nuevo tipo de vehículo dirigido al sector medio de la ciudad que operaba sin subsidio y con características especiales para los usuarios: la ‘buseta’. Llevaba 28 puestos sin pasajeros de pie y su tarifa era más alta que la de los buses que llevaban hasta 70 pasajeros, diferente a los anteriores buses que tenían la misma tarifa y tipo de servicio. Con la llegada de este nuevo vehículo los usuarios hicieron un mayor uso del servicio dejando a un lado el trolebús. María Mendez, una usuaria cuenta como fue su experiencia en ese tiempo.

En 1983 se estableció el Transporte Sin Subsidio (TSS), los buses de último modelo se les asignó una tarifa igualitaria a la de los buses que llevaban más años operando. Para diferenciarlos de los servicios subsidiados, fueron pintados de colores verde y amarillo. Con el tiempo comenzaron a pasarse buses del sistema subsidiado al sistema TSS con el fin de derribar el subsidio y aumentar la tarifa permitida reiteran los historiadores

En la imagen que se encuentra al lado se pueden observar las tarifas por las que atravesaron los diferentes modelos de buses y las busetas desde el año 1964 hasta 1991:

A finales de los ochenta la buseta intentó funcionar llevando únicamente pasajeros sentados. Aunque nunca pasó debido al incremento de la población, logró su crecimiento como transporte masivo que obligó a abrir una puerta de descenso en la parte trasera al modo de los buses.

En 1990, la EDTU se esforzó por mejorar el transporte de la ciudad, pero la situación empeoró. Primero, la altura de las redes no era uniforme a largo de las diferentes rutas y algunos sectores eran afectados por el robo de cables. Segundo, el limitado espacio reciente entre la línea de alimentación y la de alta tensión de las redes ocasionó problemas en la operación del equipo, accidentes y había deficiencia en el suministro de energía.

Las dificultades de la EDTU aumentó en el año 1991 ya que no existían los recursos disponibles para el mantenimiento y los repuestos. Poco a poco el gobierno empezara a pensar en un nuevo sistema de transporte para la ciudad por lo que algunos buses traídos desde Canadá terminarían su operación hasta desaparecer por completo afirman los investigadores Juan Carlos Pergolis y Jairo Valenzuela. La desaparición de los trolebuses y la liquidación de EDTU el 31 de diciembre del mismo año, abrió paso al servicio público privado y con ello iniciaron sus operaciones como empresas constituídas de las cuales algunas de ellas siguen operando hoy en día.

La Actualidad

A mediados de los años 80 el sistema de buses como transporte público entró en una crisis insostenible. El aumento de la población, los enfrentamientos de conductores por la guerra del centavo y la gran cantidad de multas por imprudencias en la vía hicieron que el gobierno planteara posibles soluciones para mejorar la situación del transporte en Bogotá. Fernando Rojas y José Stalin Rojas, expertos en transporte, cuentan detalles sobre el Sistema de Transporte Antes y los cambios que ha tenido hoy en día.


TransMilenio

El metro como propuesta se discutió desde la época del tranvía, alcaldes como Fernando Mazuera Villegas, Gustavo Rojas Pinilla y Mockus lo pusieron sobre la mesa sin embargo, por el cambio de gobierno o por no tener suficiente apoyo las iniciativas nunca se concretaron. Así, bajo la alcaldía de Enrique Peñalosa en el año 1999 nació Transmilenio como una opción de corto alcance que acababa con varios de los inconvenientes a los que se enfrentaban los buses de esa época.

Con este la creación de la Empresa de Transporte de Tercer Milenio, TRANSMILENIO S.A. empresa que le quitaba el poder a las cooperativas afiliadoras sobre el transporte público ya que incluía al sector público y el privado -se estableció como una sociedad anónima de carácter comercial con aportes públicos-. Acababa también con que los conductores tuvieran relación con el dinero y dejaran de preocuparse por hacer más rápido su recorrido. Para esto se implementaron troncales con estaciones en las que personal encargado manejaba el dinero y la nueva forma de pago, tarjetas. La construcción de vías propias para el transmilenio, puentes, ciclorutas y plazoletas fueron otras de las características que hicieron del Transmilenio la mejor solución para la movilización de los ciudadanos en la época.

Durante la Alcaldía de Enrique Peñalosa bajo el lema de ‘Por la Bogotá que queremos’ comenzó a funcionar la primera ruta entre la 80 y la calle sexta por la troncal de la Caracas, también las Autonorte y la Calle 80.

Actualmente el sistema tiene 112.9 Kms de vía en troncal en operación, 11 troncales en operación, 134 estaciones, 9 portales y 9 patio garajes, adicionalmente cuenta con 16 cicloparqueaderos con 3578 puestos en total. Estas son las troncales con su respectivo color y la tarifa actual.

Fuente: Transmilenio.gov

Destino Troncal Color
Portal del Norte B Verde
Portal del Sur C Amarillo
Portal de la 80 D Morado
Portal de las américas F Rojo
Portal del Sur G Azul
Portal Usme H Naranja
Portal Tunal H Naranja
Las Aguas - Universidades J Rosado
Portal El Dorado K Dorado
Portal 20 de Julio L Aguamarina

Aunque en 1999 Transmilenio parecía la solución perfecta para resolver el caos de movilidad, en la actualidad ha recibido diferentes críticas. El concejal Jaime Caycedo le dijo al periódico El Espectador que respecto a la propiedad del sistema hay una concentración de privados que solo tienen una preocupación por obtener ganancias. Lo que da como resultado la prestación de un mal servicio inseguro y colapsado. Además de él otros concejales como Juan Carlos Flórez también han criticado el sistema y las elevadas tarifas para los usuarios.

A los problemas también hay que sumarle el hecho de que transmilenio, como los otros sistemas de transporte que han existido en la ciudad, actualmente llegó al punto en el que no es suficiente para el número de habitantes que existe en la ciudad. Actualmente Bogotá tiene más de ocho millones de ciudadanos y con esto el debate sobre soluciones para la movilidad otra vez son un tema del día a día.

Sistema Integrado de Transporte Público (SITP)

Con la empresa Transmilenio S. A. también llegó la implantación de un nuevo sistema de buses, que involucra el mismo uso de tarjetas en forma de dinero, paradas específicas y horarios establecidos como transmilenio. Sin embargo, estos buses transitan por las vías normales con otros carros.

El SITP se puso en marcha en el año 2006 y se denomina integrado porque involucra el transporte urbano, especial, complementario, troncal y alimentador. En este todos los buses son de color azúl y se distribuye por zonas de la ciudad de la siguiente manera.

Fuente: sitp.gov

La idea con el SITP fue lentamente sacar los buses viejos y renovar el sistema con características del transmilenio como paradas específicas para evitar la congestión vial y tarjetas a cambio de dinero para pagar el pasaje. Sin embargo, este no ha tenido tanto éxito ya que ha recibido duras críticas por parte de los ciudadanos sobre los conductores, la dificultad para comprender cómo funcionan las rutas y la calidad de los buses.

Planes para el Metro

Actualmente y una vez más con el alcalde Enrique Peñalosa los planes para la construcción de un Metro en la ciudad se ven más cercanos. El jueves 9 de noviembre se aprobaron las vigencias por $6.087 billones de pesos que financian el 70% de la construcción total de la primera línea.

Dicha línea está pensada por una extensión de 23,96 Kilómetros y 15 estaciones, desde el Portal de las Américas pasando por la Avenida primero de mayo, la Caracas hasta la Calle 72. El Distrito tendría que asumir el 30% restante para el proyecto, sin embargo las expectativas para la aprobación de las vigencias no son muchas ya que una demora en la respuesta significa una demora en el cronograma que se tiene planteado para la construcción.

El panorama sobre lo que va a suceder es confuso, ya que aunque se menciona que la propuesta planteada por la Alcaldía tiene un buen sustento, los estudios utilizados para hacerla fueron pensados para la construcción de un Metro subterráneo, cuando la intención de Peñalosa es que el metro sea elevado.


Laura Castro

Carolina Crosby

Darly Díaz