Lina Espejo es una joven diseñadora que, así como muchas otras personas, han dedicado su vida al rescate de animales domésticos en condición de calle. Gracias a Pua, su perra criolla que adoptó al dejar la casa de sus padres, comenzó su camino en el mundo de la adopción y protección de los animales de compañía.
Después de la llegada de Pua, Lina dispuso su hogar para acoger a otros animales; sus recursos para realizar rescates y su energía para transformar la situación de aquellos peludos que no habían tenido buenas condiciones de vida. Su amor por los animales y la pasión por la comunicación terminó en la creacción de la fundación Dogpack. ”Poco a poco esto fue escalando porque a lo largo de los años, en mis ganas de hacer mis propios rescates y ayudar a rescatistas a mejorar sus prácticas, esto se volvió una fundación”, cuenta Lina.
Así como Dogpack, diferentes fundaciones en Bogotá se dedican al trabajo de rescate, cuidado y adopción de animales que se encuentran en la calle. Sus esfuerzos son un intento por aliviar la realidad de un de estimado 66.400 perros que, según el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), deambulan por la ciudad. El estudio de abundancia y densidad poblacional de perros ambulantes de Bogotá, realizado en 2022 por el IDPYBA, da a conocer que de una muestra de 10.473 animales más de la mitad habitan en las localidades de Ciudad Bolívar, Usme y Bosa.
A las cifras presentadas por el IDPYBA se le suma la población de 25.506 gatos que deambulan las calles. En conjunto con los perros, se convierten en un grupo de 91.973 animales domésticos los que habitan en las calles de capital. Ello hace que Bogotá cuente con un 3.6% del total de 3 millones de perros y gatos en condición de calle que, según estudios elaborados por el equipo de la senadora animalista Andrea Padilla, hay en el país.
El rescate, recuperación y trato de estos animales en Bogotá también ha llegado a las manos de fundaciones y rescatistas voluntarios que se dedican a suplir la acción limitada del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Detrás de esta figura se encuentran personas cuyo amor por los animales les motiva a entregar su tiempo, espacio y recursos, para que la realidad de estos animales cambie y así las cifras disminuyan.
¿A qué se enfrentan las fundaciones día a día?
El alcance del IDPYBA es limitado, pero también lo es para las fundaciones que normalmente se mantienen gracias al apoyo de voluntarios, donaciones y demás actividades de recaudo de dinero. Así lo expresa María Camila Campos, fundadora y directora de la Fundación y Refugio ´Como perros y gatos´: “Todo lo que nosotros hacemos es gracias a las personas naturales como tú, como yo, como tu familia, que donan y creen en la causa y nos apoyan, es 100% de ahí de donde salen los recursos; no sé por qué las personas creen que a las fundaciones el gobierno les ayuda, pero no es así”.
La acción que se hace desde estas iniciativas tienen sus límites. En algunos casos no cuentan con equipos que exceden las 10 personas y las herramientas y recursos muchas veces no son suficientes para la demanda que tienen. “Nosotros no contamos con recursos ilimitados, no tenemos espacio ilimitado y no podemos ayudar a todos los animales”, dijo Campos.
Además, a esta situación se le suma el trato con las personas que se enojan cuando se les dice que no se puede recibir al perro ni al gato que reportan. “Yo solo soy una persona natural, común y corriente, sin superpoderes, sin millones de pesos en su cuenta, que hace esto porque quiere y porque ama a los animales”, manifestó la fundadora de "Como perros y gatos".
Es por esta falta de cultura para la convivencia con animales que otras problemáticas empiezan a surgir. El maltrato y el abuso de animales son también una constante, pero más allá del abandono, no se tiene en cuenta que los caninos y felinos “se empiezan a reproducir, empiezan a nacer camadas y a raíz de eso se generan condiciones de salud que hacen aún más difícil esta situación”, denunció Lina Espejo.
El problema más grande al que nos enfrentamos nosotros es al abandono, a la misma realidad de los animales en la calle, son cifras muy altas y son cifras que todos los días crecen; a cada minuto, a cada hora




¿Qué se necesita para mejorar las condiciones de esta labor?
Las fundaciones son conscientes que la capacidad estatal para responder a la situación de 3 millones de animales en condición de calle en Colombia es reducida y que los recursos con los que cuentan los organismos, como el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, tampoco son infinitos. Sin embargo, esperan que la distribución de los fondos sea más eficiente y que desde la ley también se penalice a quienes cometan delitos en contra de los animales.
Con 10 años de experiencia en procesos de rescate, Lina considera que las fundaciones necesitan de un Estado que respalde sus procesos, dado que son estas las que están asumiendo una responsabilidad que nos les pertenece: la del trato de los animales en condición de calle. “Es necesario que el gobierno en sí mismo, en el presupuesto anual, también apoye a las fundaciones que están asumiendo su responsabilidad. Se necesita de más recursos para esterilizaciones masivas y para mejorar las infraestructuras de las mismas fundaciones”, dijo Lina.
El trabajo de estas organizaciones sin ánimo de lucro seguirá siendo insuficiente mientras la ley no defienda a los mismos animales. Como comenta María Camila Campos: “Se necesitan leyes más fuertes para quienes maltratan, para quienes violan, para quienes abandonan, matan y asesinan a los animales”.

Al mismo tiempo, como comenta la fundadora de Dogpack, es prioritario un ordenamiento jurídico que reconozca a los animales. “Los procesos en las leyes no ayudan a que a que los animales sean reconocidos de una manera prioritaria a nivel del manejo de los recursos. Entonces, se montan estos centros, se contratan personas, pero las direcciones que tienen han estado cambiando constantemente y no permiten que el proceso se haga bien”.
Dentro de las agendas legislativas los animales y las fundaciones no suelen ser el centro de discusión. Sin embargo, gracias a iniciativas tales como la realizada por la senadora Andrea Padilla , con el proyecto de ley 175 de 2022, se busca que ello cambie. La propuesta “Apoyo a proteccionistas de animales”, busca que los proteccionistas y/o rescatistas de animales sean reconocidos ante las instituciones, con la finalidad de apoyarles y así poder disminuir las desigualdades que viven.
Este es un primer paso para poder ayudar quienes destinan su tiempo, espacio y recursos para la protección de estos peludos. Pero el camino aún es largo y requiere de esfuerzos coordinados.