La Cueva del Tigre: de restaurante a museo de camisetas firmadas

Lunes, 04 Diciembre 2017 02:43

En el restaurante que inauguró el goleador de la Selección Colombia, Radamel Falcao García se encuentra un museo de camisetas autografiadas por grandes figuras del fútbol.

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En el barrio Santa Bárbara, norte de Bogotá, se encuentra La Cueva del Tigre, restaurante-bar que fue inaugurado en el 2014 por el goleador de la Selección Colombia, Radamel Falcao García. Con la temática futbolera tatuada en las paredes del local, resalta una característica: más de 30 camisetas autografiadas por las máximas figuras que brillarán en el Mundial de Rusia 2018. 

Las paredes de La Cueva del Tigre comenzaron por homenajear a su creador, Radamel Falcao, al tener imágenes, camisetas y balones autografiados por él. Luego de la lesión que tuvo en el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, “El Tigre” se desentendió del restaurante y lo adquirió uno de sus amigos de infancia y socio minoritario del lugar, Daniel Gómez, administrador de empresas que convirtió el lugar, en un museo de camisetas de fútbol autografiadas. 

La primera camiseta que adornó el restaurante fue la del Mónaco de Francia, la misma que utilizó Falcao el día de su presentación, en 2013, con el equipo del Principado. Después de esa llegaron todas las demás: la número 10 de James Rodríguez en el Real Madrid, la remera de la Selección Colombia firmada por todos los futbolistas que participaron en Brasil 2014, la camiseta de la Selección Argentina firmada por Lionel Messi y la playera del “Fenómeno” brasilero Ronaldo en el Mundial de Corea-Japón 2002. 

El autógrafo de la camiseta del brasilero Ronaldo Nazario fue producto del fanatismo y una debilidad personal y futbolística que tuvo Daniel Gómez, en su momento, por el “Fenómeno”. 

Para el año 2003, fecha de Eliminatorias para el Mundial de Alemania 2006, Colombia se enfrentaba contra Brasil en el Metropolitano de Barranquilla y allí estaba Ronaldo, jugador que luego del partido se dirigió directamente a tomar el avión que lo llevaría a Madrid, donde vivía en ese momento. En el Aeropuerto Internacional El Dorado, el futbolista brasilero no contaba con el férreo marcaje que Gómez había implementado sobre él con el fin de conseguir la firma de su máximo ídolo. El coleccionista de camisetas se había quedado haciendo guardia, desde la noche anterior, en una de las salas del aeropuerto hasta que consiguió el autógrafo del goleador. Desde ese día la colección de camisetas autografiadas se convirtió en su forma de vida.

 Al entrar al restaurante-bar, las paredes muestran un homenaje a todos los jugadores de la Selección Colombia que han sido mundialistas en las ediciones de Chile 1962, Italia 1990, Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Brasil 2014. Por medio de fotografías con de los futbolistas, organizadas con el diseño que presenta el álbum Panini en sus stickers, comienza el tour futbolero por el lugar, y continúa con un recuento de las mejores imágenes que ha dejado cada uno de los mundiales de fútbol, desde Uruguay 1930 hasta Brasil 2014.  

Para el año 2005, en el Suramericano Sub-20 jugado en el Eje cafetero, surgía uno de los mejores jugadores en la historia del fútbol: Lionel Messi. Con tan sólo 18 años de edad, el crack argentino se convirtió en otro ídolo para Gómez. 

Siete años después de ese torneo juvenil, el astro del FC Barcelona regresó a Colombia para disputar un partido de beneficencia en el estadio El Campín de Bogotá. Al finalizar el encuentro, Daniel Gómez esperó a “La Pulga” con una camiseta de la Selección Argentina, y en los túneles que dirigen hacia los camerinos lo abordó, le mostró la playera y le entregó un marcador, al fin el argentino se la autografió.  

La Cueva del Tigre, después de que Falcao dejó de ser el socio mayoritario del lugar, pasó a llamarse La Cueva Colombia. Según cuenta Gómez, le cambió el nombre al restaurante “por respeto a Radamel, porque había que dejarlo tranquilo en la recuperación de su rodilla”.

Otras de las camisetas autografiadas que posee el lugar son la de Santa Fe, autografiada por el equipo campeón de la Copa Suramericana en 2015, la de Atlético Nacional firmada por todos los jugadores que alzaron el título en la Copa Libertadores de 2016.

Los asistentes del restaurante son fanáticos del fútbol, no son clientes esporádicos, sino personas que conocen el lugar desde antes. Pocas veces asisten consumidores nuevos al negocio. De igual forma, quienes asisten al lugar por primera vez son seguidores futboleros que aprecian con más detalle las camisetas autografiadas, porque los clientes antiguos ya las han apreciado. 

Los espectadores llegan para observar los partidos más importantes que se juegan en el momento, bien sea las competiciones de fin de semana como las ligas internacionales o el Fútbol Profesional Colombiano. Cuando juega la Selección Colombia, La Cueva del Tigre se llena por completo. Mientras el público mira los partidos, acompañan el momento con carnes a la parrilla: punta de anca, baby beef o churrasco. Beben cerveza o jugo.

El museo de camisetas firmadas no sólo se ha construido por el fanatismo de Gómez, también es producto de los amigos empresarios que tiene, quienes en cada momento le envían las camisetas de jugadores importantes autografiadas. La última es la número 11 que tiene James Rodríguez en el Bayern Múnich, próxima remera a enmarcar en La Cueva del Tigre.